LOS RAYOS X


Así los llamó su descubridor, Roentgen, simbolizando una incógnita a despejar, al desconocer la naturaleza de los rayos que estaba manejando.

Fue un 22 de diciembre de 1895, cuando al mantener la mano de su mujer sobre una placa fotográfica, exponiéndola a éstos rayos, Anna exclamó: “¡Acabo de ver mi propia muerte!”

Y una observación: No quiso patentar su descubrimiento ya que consideró que era patrimonio de la humanidad y  además,  el importe del Premio Nobel que recibió, lo donó a su Universidad.  Parece que el dime  cuánto tienes  y te diré cuánto vales, no fue siempre el atributo más importante para  algunos hombres de bien. Un mensaje que nos llega con más de 100 años de antigüedad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s